Contexto Histórico
La Capilla del Orfanato es el único vestigio que aún permanece en pie del conjunto arquitectónico que albergó el Orfanato del Perpetuo Socorro en Yarumal. Su historia se remonta a 1935, cuando el párroco Gerardo Martínez Madrigal fundó el orfanato, aunque fue el padre Francisco Gallego Pérez quien adelantó su construcción. Finalmente, el 17 de septiembre de 1944, fue inaugurado y entregado a las Hermanas Misioneras Teresitas, quienes asumieron su administración.

El orfanato brindó protección y educación a niñas de escasos recursos, ofreciéndoles no solo formación académica sino también preparación para la vida a través de los reconocidos Talleres de Artes y Oficios. Con el tiempo, en sus instalaciones funcionó la Escuela Santa Matilde, la cual tuvo que ser trasladada debido al deterioro de la infraestructura. Actualmente, la Capilla del Orfanato, aunque fuera de funcionamiento, es el único testimonio arquitectónico de este importante legado.
Valor Estético
La capilla, a pesar del paso del tiempo, conserva elementos arquitectónicos que evocan la solemnidad y espiritualidad de su época. Sus muros y diseño reflejan la tradición religiosa y social de Yarumal, integrándose al paisaje urbano con su estructura de estilo austero pero simbólicamente poderoso.

Valor Histórico
El Orfanato del Perpetuo Socorro fue un referente en la historia social y educativa de Yarumal. La capilla, como única estructura sobreviviente, guarda la memoria de una época en la que la educación y la formación integral de niñas desprotegidas fueron una prioridad. Su conservación permite recordar el impacto que este lugar tuvo en la comunidad y en la transformación de muchas vidas.

Valor Simbólico
Más allá de su función religiosa, la capilla representa el esfuerzo comunitario por brindar amparo y educación a niñas en situación de vulnerabilidad. Es un testimonio del compromiso social de la Iglesia y la comunidad con la infancia, así como un símbolo de fe y esperanza para generaciones pasadas y presentes.
